LA MEDITACIÓN
¿Qué es la meditación? ¿Cómo puedo meditar? O me gustaría aprender a meditar. Son expresiones que cada vez surgen más en nuestros entornos.
Cada día hay más practicantes y medios a nuestro alcance para aprender a realizarla. Y al mismo tiempo también surgen resistencias de diversa índole, casi todas vienen de nuestra cultura dominante ya sea familiar o más allá, pues el sistema y nuestro egotismo nos inclina a seguir dormidos.
En los medios y en los centros educativos, son excepciones en los que se informa o se educa para las experiencias meditativas ya que está fuera de sus paradigmas. Sí, hay excepciones, pero aún poco extendidas.
Definir su significado podrá apoyar a muchas personas que anhelan entender de qué estamos hablando, y beneficiarse de su práctica.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua meditación significa reflexionar con detenimiento sobre algo. Aquí nos referimos a esta otra definición: hacer meditación, práctica mental y corporal.
Si buscamos la palabra meditar nos la explica como práctica mental y corporal dirigida a alcanzar un estado de relajación y plena concentración.
Esta experiencia tiene su origen en Oriente, pero de alguna manera se ha extendido por todo el Mundo. A mí me llegó a través de los Beatles con la Meditación Trascendental, diseñada por Majarishi Majesh Yogui.
Investigadores y maestros de la meditación nos dejan algunos libros muy interesantes, aunque aún no tenemos un bet-ser como “El Poder del ahora” que profundice en esta práctica. Y es que ante, todo lo que requiere es practicarla para poder ir descubriéndola como alimento para nuestra alma.
Daniel Goleman nos ha dejado un buen texto cuyo título es muy expresivo: “Los caminos de la meditación” en el que podemos encontrar pistas para comprender este arte.
Hay vídeos con meditaciones guiadas en las redes que pueden facilitar su práctica. Las de Mariló López Garrido o las que se editan con las indicaciones de Ismael Sánchez, me han sido muy útiles y sanadoras. En las redes podemos encontrar a nuestro propio gusto.
Mi experiencia vital me indica que uno de los mejores métodos es iniciarse con alguna persona experta que te acompañe son su experiencia. Quiero recordar a mi primera maestra que se inició en la escuela de Louise L Hay, con la que tuve mis primeras experiencias de meditación en grupo. Muy distinto a meditar sólo por la energía compartida que se vive.
Otra oportunidad muy notable para mi fue con Eric Rolf, creador del camino del sabor, en el que incluye la meditación como alimento para nuestra alma… Dirigidas con la colaboración de Crystal, su compañera de vida. Meditábamos en tres fases. Una primera se trataba de movimientos y baile libre con respiraciones intensas. Se cortaba la música y los quedábamos quietos…hasta volver a la calma. En la siguiente fase nos sentábamos a respirar con la técnica de sol y luna, tomando aire por una fosa nasal y expirando por la otra con la ayuda de los dedos índice y pulgar de modo alterno para después quedarnos respirando de forma natural. Y en la tercera se trataba de seguir con los ojos cerrados pendientes de la respiración natural. El proceso duraba en toral una media hora, antes de ir al desayuno.
En un próximo artículo profundizaremos en los métodos para meditar, en como experimentarla y sobre sus beneficios.