Experiencias emocionales de la derrota política
En este texto queremos realizar un análisis sobre las experiencias emocionales provocadas por la vida política precisamente en unos momentos como los que estamos viviendo desde Andalucía hasta el resto del Planeta.
Partimos de un verdadero regalo “Burnout” de la investigadora del Wellcome Trust de Glasgow: Hannah Proctor, editado por Versos libros 2025.
Su subtítulo nos aclara bastante el objeto de la investigación en el marco de la psiquiatría radical: “La experiencia emocional de la derrota política”.
¿Qué podemos hacer para salir adelante en momentos en los que nos sentimos derrotados desde un punto de vista social o político? Tal vez esta autora nos ilumina con su evaluación de diversos acontecimientos políticos a través de la historia y nos narra desde las dificultades que tuvieron los revolucionaros franceses en el exilio hasta las luchas de los migrantes en la propia Glasgow de donde es originaria.
Ella misma nos indica que empezó a escribir por la convicción de que es importante reconocer el coste emocional de la derrota política y por considerar que no es suficiente apelar a la esperanza como tabla de salvación pues se escatima las difíciles realidades emocionales de la derrota política.
Y al terminar el libro nos plantea que estas experiencias políticas también pueden cambiar a las personas de forma positiva y duradera.
De cara a los buscadores de alternativas para la sanación y la recuperación de las personas y los movimientos políticos comprometidos, podemos comprobar muy diversas técnicas para afrontar estos retos.
Un ejemplo destacado lo vemos con el propio Lenin que después de la revolución de octubre fue a parar a una casa de reposo como otros muchos participantes de esa experiencia revolucionaria.
Nuestra autora critica la propuesta del desarrollo personal como neoliberal en la búsqueda de métodos radicales y coherentes con su metodología psiquiátrica.
Lo que nos parece más relevante es que parece imprescindible que abordemos en la actualidad una metodología adecuada para prevenir y sanar las consecuencias de nuestra vida social y política, si queremos evolucionar tanto en los personal como en nuestra organización social.
Encontrar otras formas más conscientes de vivir nuestras relaciones sociales y de abordar las consecuencias del sistema de vida actual, son imprescindibles incluirlas en las respuestas programáticas y en las instituciones encargadas de implementar soluciones adecuadas con el fin de evitar que nos quememos por el estrés provocado por la interrelación con los demás y con nosotros mismos, no sólo en los ámbitos políticos como plantea Hannah, sino en las demás relaciones sociales, desde la pareja a lo laboral. Sería clave para mejorar nuestra salud personal y la de nuestras sociedades e instituciones.
Seguiremos desarrollando y analizando propuestas para abordar unas nuevas formas de relacionarnos y de evolucionar tanto en lo personal como en los ámbitos sociales y políticos. Esperamos vuestras aportaciones y propuestas.