Os sugerimos desde aquí que experimentemos con este programa de meditación inspirado en Joe Dispenza, apuntado en su libro: “Deja de ser tú”. En su subtítulo, nos inspira sobre cuál es el instrumento para conseguir nuestra evolución, ya que tu mente crea tu realidad. Podemos después, poner en común nuestra experiencia.
Más allá que en otros textos de desarrollo personal haya otras propuestas aquí podemos encontrar un verdadero programa organizado que podemos personalizar según nuestro propio Ser, el modo en que queremos llevar a cabo las meditaciones.
Disponemos de cuatro pasos que podemos desarrollar semanalmente como se nos propone o que podemos alargar según nuestras necesidades.
El paso primero en la primera semana consiste en el paso 1: Realizar una inducción para conectar con tu subconsciente.
Puedes recurrir a cualquier técnica de relajación que te facilita el paso de estado beta habitual al estado alfa que te facilita la conexión.
Hay dos muy sencillas según la experiencia de Dispenza.
Una que consiste en ir relajando desde la cabeza a los pies por segmentos corporales y con tres respiraciones profundas al principio para seguir con respiración natural, mandando el oxígeno, a la zona corporal que estamos induciendo en la relajación.
La otra es ir imaginando que va cubriendo con agua tibia nuestro cuerpo desde los pies a la cabaza por segmentos.
La temporalización puede ser de unos 7 minutos… a gusto del meditador.
La segunda semana Empieza con la inducción ya practicada en el primer paso. Añade el paso dos: reconocimiento, el tres: admite y declara y el paso cuatro: entrégate.
2: El reconocimiento del estado mental que te bloquea. Antes de la meditación puedes sentirte para encontrarlo o por el contrario en el mismo proceso meditativo deja que te llegue. Partimos de la emoción básica que te suele martillear más y el estado mental que te produce más. En mi caso por ejemplo es el miedo y el estado angustioso.
3: Se trata de admitirlo y declararlo en voz alta o para ti mismo como tu sientas y con las repeticiones que necesites.
4: Te entregas a la Vida para que resuelva y facilite la evolución
El tiempo de esta meditación es de unos 14 minutos aproximadamente, según tus necesidades.
Tercera semana.
Empieza con los pasos anteriores y añade el paso 5, esto es observa y recuerda, y a continuación sigue el paso 6: redirige
En el paso 5: Observa y sé consciente de tu antiguo yo y recuerda, rememora tu antiguo yo, quien ya no quieres seguir siendo. Antes de meditar puedes reflexionar al respecto o por el contrario hacerte la reflexión en la propia meditación
El paso 6 se trata de que redirijas para evitar que se repita: la conducta inconsciente, los escenarios o las situaciones vitales que ya no deseas vivir más… y afirma al rememorarlas: ¡Cambia!
La temporalización aproximada sería de 21 minutos.
Cuarta semana.
Añade a los pasos del 1 al 6 el paso 7: crea y repasa tu nuevo yo. Crea: usa la imaginación y la inventiva para atraer a tu existencia tu nuevo yo.
Para preparar esta fase podemos reflexionar previamente con las siguientes preguntas: ¿Cómo quiero pensar? ¿Cómo quiero actuar? o ¿cómo me quiero sentir? También puede hacerse sobre la marcha.
Repasa y memoriza tu nuevo yo. Primero conoce a fondo tu nuevo yo como si ya lo estuvieras siendo. Cambiando tu personalidad, cras tu nueva realidad y tu nuevo destino.
La temporalización sería de 28 minutos aproximadamente teniendo tu criterio para la extensión de cada fase.
Para afianzar tu nuevo yo, puedes reflexionar antes de dormir, sobre como lo has vivido a lo largo del día y que puedes hacer para afianzarlo.
Esta meditación con estas etapas puedes ir repitiéndolas para ir configurando tu evolución personal, teniendo en cuenta que la primera etapa ya la conocemos.
Si quieres, puedes comunicar a través de nuestro blog tus dudas o experiencias a modo de diálogo para aportarnos propuestas y enriquecernos en nuestra experiencia.
SI deseas contar con materiales como los textos y audios del método, los puedes conseguir en el texto: “Deja de ser tú” y en la web de Joe Dispenza.
Al final se trata de dejar de ser lo que ya consideras caduco y crear una nueva identidad coherente con tu ser aquí y ahora para morar en ti.